Hubo un tiempo en que llevaba un diario personal, de esos de toda la vida. Lo curioso, recuerdo, es que sólo podía escribir con estilográfica, de las de émbolo, y las anotaciones iban precedidas del ritual de cargar la tinta, aunque fuese innecesario. Jamás logré, en esa época, escribir directamente sobre el teclado del ordenador. Utilizaba un cuaderno Miquelrius o quizás Molleskine, no sabría precisar, y ambos elementos, pluma y cuaderno, marcaban el estilo. También un tercero, la privacidad, y tal vez un cuarto: un desgarro sentimental.
Con estos mimbres estaba cantado el producto: el medio es el mensaje.
Ahora escribo con mi Dell XPS, sexy, dúctil y etéreo; a la intemperie, y un tanto alejado del último naufragio (esta palabra la utilizaba mucho en mi antiguo diario: melodramáticamente marinera).
Todavía no tengo perspectiva, pero ya empiezo a intuir el perfil del reguero

yo suelo usar el bloc de notas del güindous. Lo más útil que ha parido Gates.
Seguirte dia a dia es algo agotador, tienes un ritmo que acabarás agotando las hojas del cuaderno o diario, pero lo peor es que no puedo saltarme las hojas, creo que seria pernicioso para mi inteligencia imaginarme lo que no está escrito.
Paso a la siguiente hoja.
Me vine hasta aquí por lo de 'post relacionado' y mira lo que me encuentro: la fecha de mi cumpleaños!
Yo nunca tuve diario. Ahora, por otras cuestiones, sigo una especie de algo parecido, pero con fotografías del día a día.
Escribir sobre papel siempre es una delicia, y en un moleskine que puedes llevar a todos lados, mejor. Tengo uno para bocetos, frases, ideas .... me sorprendo cuando lo veo y leo lo que en un momento dado retenía mi atención.
Beso.
Flor, con tus relacionados estoy redescubriendo mi diario. Gracias. (Aqui en Sydney escribo con un Aspire One, diminuto y ligero. Tambien lo puedes llevar a todas partes.)