17:15
Finalmente, tras algunas dudas, le pregunté a Jolie su opinión sobre recitar pasajes en francés de En el camino de Swanm, por exigencias del Amo. Es difícil apreciar si lo ha considerado una broma, una mofa o una perversión más del aspirante a master: yo.
En ocasiones sus manifestaciones no inciden directamente sobre la materia en la que estoy interesado, y contesta mediante rodeos, en el mejor de los casos, o con cierta agresividad que no me resulta insultante, a veces lo contrario (quizá debiera verificar mi tendencia en ese juego del sado).
Está vez, simplificando, me dice:
Te agradezco las cosas que te inspira mi humilde persona
Quiero que te grabes 'ahí' REcuerdos de una noche en constantinoPLA.
Nuestro masoquismo se basa, mayormente, en la humillación. Algún azote, atadura, nalgada y meada encima, también ayudan. Pero nunca nos dejan marcas ni nos hacen daño físico.
Me queda claro que no considera una degradación recitar a Proust, y por lo tanto no formaría parte de su tendencia sexual. Tendré que desvelar el tipo de humillaciones a las que es más proclive, aunque es evidente qué refuerzos colaboran a la misma.
Sin embargo queda latente esa enigmática propuesta de tatuaje: ¿Dónde es “ahí”?, ¿porqué Constantinopla?, ¿a que viene esa insistencia en la primera y última silabas de la frase?
Quizás inicié un camino a ninguna parte cuando decidí inscribirme en la página de bondage.
Me asaltan las dudas.

Todos los caminos llevan a... Constantinopla, no lo dudes.
Parece evidente... una obviedad incorporada a un chiste la mar de antiguo...