(minutos antes de sentarme a ver las noticias)

Tímido balance antes de fin de año.

(Consideraciones que me hago en la perspectiva de tener un mes por delante ajeno a mis rutinas, instalado a una hora de Paris, donde la temperatura es adecuada para la conservación de los alimentos, incluidos los perecederos, de modo que allí podré ampliar mis reflexiones y conclusiones sobre los elementos que ahora destaco)

  1. Jolie se ha perdido en la nada. Aunque no descarto recuperarla, y es lo que deseo, ya pienso en términos de epitafio, de herencia recibida: me ha abierto las puertas del mundo BDSM. Dios salve a la perrita.
  2. Mar: Va, viene, se instala, recoge sus enseres, me acompaña en los viajes, espía mis intimidades, me roba la sumisa, llegamos por momentos a la estratosfera del placer sexual: ya nada cambiará, e imagino sus visitas en la residencia de ancianos.
  3. Luz: de becaria a doctora. Mi canto del cisne. ¿Será sincera cuando asegura, de repente, que quiere seguir la vía D/s conmigo?
  4. Ramón: nostalgia del tiempo perdido. Nos vendría bien pasear por la Rivière Gauche: la invitación está cursada.
  5. Laura: su extraña reaparición, con imprecisas intenciones, aunque ya no logra desmoronarme sigue siendo un foco de inestabilidad.
  6. La troupe de mi facultad, Pilar incluida: nada que declarar, nos damos un respiro hasta 2009.
  7. MM y JB: los tengo abandonados, me remuerde la conciencia.
  8. Además: un encuentro (no registrado en mi diario por imprecisas razones) a mediados de julio, en un hotel de Madrid, ha dado como resultado el inicio de una inusual relación: ella vive en USA, y ahora nuestros encuentros tienen lugar en el marco de un diario clandestino escrito a dos manos. Todo está abierto.