Delirio (198)
En el departamento las cosas han cambiado a peor. En mi ausencia Pilar ha tomado algunas decisiones altamente perjudiciales para mis intereses, aunque las califica de “asépticos ajustes”, y mis preocupaciones son para ella meras “obsesiones con rasgos delirantes”. Esta claro, una vez más, por qué ha hecho carrera en el departamento. Asi que hasta final de curso cargo con lo peor. Las ausencias se pagan.
Bridget me envía un anuncio publicado en su periódico mediante el que la CIA busca analistas. Exigen un buen expediente académico, unas excelentes habilidades para la comunicación oral y escrita, y es un requisito pasar con éxito a polygraph interview. No me explica las razones del envío, quizá adivine mi mal momento en el departamento, y me ofrece una válvula de escape. ¿Se puede entrar en la CIA teniendo relaciones D/s?
Finalmente he decidido escribirle a K, tal y como sugirió Jolie. He elegido un tono administrativo, de burócrata, una solicitud en toda regla. Le he enviado el mensaje sin mucho convencimiento, como para rellenar un instante vacío durante la tarde. Pero nunca se sabe, en ocasiones estos anodinos comienzos, más bien remakes, acaban degenerando, para bien.
Y en el canal 2 aparece un tal Roberto Carlos cantando algo sobre un gato azul, mientras en el público unos primeros planos muestran al puma junto a la presidenta argentina, aplaudiendo con cierto entusiasmo. Eso si que es delirante.
Huyo despavorido.


bantabah dijo
Los mejores delirios son los ajenos...of course.
Un beso, Mk
12 Diciembre 2008 | 12:38 AM