Fin (203)
He llegado a la conclusión de que mi diario ya no me representa. No me extenderé en desmenuzar esta sensación, simplemente me callaré.
Asi que quemo mi diario, y con él me quemo yo, Murakami, a lo bonzó.
Espero comportarme como un héroe y no gritar.
PD. Los cristianos que enciendan una velita en su iglesia habitual. El resto de creyentes que sigan los ritos prescritos. Los agnósticos que simplemente me borren de su lista de favoritos, y los ateos ni caso, que sigan con su rutina.
Fin.





sansar dijo
Pues es una pena, la verdad. Pero como dijo no sé quién... "todo principio tiene un final". Algún iluminado, seguro.
Mura, ha sido un placer leerte.
un abrazo.
22 Diciembre 2008 | 02:51 PM